Ursulina Cantoni - 51 Diáspora partidaria.
Hoy reconozco mi alejamiento del Partido como un favor de las "tijeras de turno", el haberme obligado a no acompañarlos en esta época de "debacle" y "disolución".

esta época de "debacle" y "disolución".
¡Gracias a Dios! ¡A la fuerza, me salvaron de la entrega del
Partido! Nada más y nada menos que del partido Bloquista,
resultante de la pasión y el coraje de mi padre, que lo utilizó como
herramienta para la transformación de San Juan. Ese partido que
Cantoni concibió como brazo ejecutor, jamás como medio para
utilizar con miras netamente partidistas, electoralistas o en pos
del crecimiento personal. Menos aún, como un resorte para dar
oportunidades "servidas" a sus familiares y amigos.
CANTONI ERA UN HOMBRE PROBO, Y DETESTABA
EL SINDICALISMO POLÍTICO.
Todo lo contrario a este puñado de jóvenes que, desde 1995
en adelante, comenzaron a practicar todo tipo de maniobras, para
ir "sacando" a los leales al Partido (que no sean «escollos» para sus
metas); aún a los más fieles al Jefe de ese momento (como Eduardo
Pósleman). Con más razón a los cantonistas...
Leopoldo estaba enfermo, había que ir preparando el relevo...
disolviendo las estructuras, desestabilizando a los dirigentes mayores...
Es decir: limpiando el camino en busca del posicionamiento personal.
Creo que lo lograron con creces: hoy día, hay más
bloquistas en su casa, y en otras agrupaciones políticas, que en
el propio Partido Bloquista...
Ellos son los responsables de la causal trágica que provocó
la "diáspora partidaria".
Por ahora tienen algunas monedas de plata, muy pocas
(no llegan ni a 30), y muy dolorosas: una Embajada, una
Diputación proporcional, alguna concejalía, y una Diputada
Nacional en el bloque de otro partido...
Era un réquiem anunciado, ya lo decía yo ante la tumba de
mi padre en el año 2006 (en ese momento presidía el Partido
Enrique Conti):
Hoy, a cincuenta años de la desaparición física de mi
padre, Federico Cantoni, estoy aquí, albergada por la
sombra tutelar y protectora, de su recuerdo enteramente
vivo, esperando se cumplan los sueños del Hacedor. Estoy
junto a mi familia, en este lugar, que guarda los restos de
mis padres y, como dije, esperando...
Yo puedo esperar... que el Partido Bloquista vuelva a ser
lo que fue... que las fuerzas bloquistas no se debiliten, y
que tengan el protagonismo de antaño. Es decir, que la
luz de ‘la estrella’ vuelva a brillar en San Juan...
Yo puedo esperar, como hoy los he esperado a ustedes,
para rendir este homenaje...
Mi padre no podía esperar. A él, el tiempo, le resultaba
siempre insuficiente. Decía Cantoni: "hay que resolver, sin
espera, y con serena e inquebrantable energía, el
DESORDEN... transformando de una vez, los golpes
devastadores que provienen de nuestro propio medio,
caracterizado por la rebeldía de los espíritus, el desequilibrio
de la riqueza y la injusticia social".
Rescaté estas ideas de su discurso de asunción al cargo de
Gobernador en 1932. Quería compartirlas con ustedes,
desde aquí, a manera de sentir el compromiso con sus
pensamientos y su accionar, y que no se queden en el olvido,
ni por el tiempo, ni por las circunstancias.
Seguía expresando el fundador de nuestro partido: "hay
que crear oportunidades, infundiendo al Estado un espíritu
positivamente animador y progresista. He de exigir una
administración fundada en el límite de la necesidad del Servicio
Público, y en la repugnancia hacia el parasitismo burocrático.
Estoy convencido de que todo problema de fondo supone una
instrucción previa. Propiciaré pues la reforma de la enseñanza,
sobre el principio del conocimiento concreto, de las necesidades
y características del medio, sin olvidar las exigencias espirituales
de la cultura".
Así fue su diseño esperanzado, para el gobierno que
ejercería en su terruño, aquí, donde todo se da en
abundancia: para bien o para mal. Aquí, en este rincón
del país, caracterizado por la rebeldía de su pueblo y la de
su naturaleza. Pero también por sus preclaros hijos:
Sarmiento y Cantoni, entre otros.
Un hombre... un destino: Don Fico. Siempre frontal -
siempre expeditivo; siempre visionario- siempre
precursor. Un inspirado e inspirador en la cultura del
trabajo, un torbellino de energía para transformar la
adversidad. Un convencido de que lo único que puede
proyectar a los hombres es la dignidad del trabajo, la
educación y el acceso a la cultura.
Es decir: un Hacedor para San Juan, y por su gente.
He reflexionado hoy, esperándolos aquí, en su última
morada (donde el fuerte espíritu de Cantoni trasciende
la muerte), si quienes transitan hoy el partido, lo siguen
pensando como él. Es decir: como la herramienta al
servicio de San Juan y los sanjuaninos. Si la meta sigue
siendo el bienestar colectivo y el progreso de la provincia,
desechando enfáticamente el sindicalismo político, que
sólo fructifica en lo personal.
No será sencillo, pero la lucha por los más es la esencia
del Bloquismo. Y esa esencia está viva, late en el corazón
de miles de sanjuaninos, que se encolumnarán
nuevamente, si volvemos a las fuentes.
Es el gran desafío que tiene que encarar la actual dirigencia.
Ese es el verdadero homenaje a Federico Cantoni.

  

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Hacedores

Debe haber algo en la geografía de San Juan que permite el
milagro de forjar hacedores, hombres y mujeres capaces de pensar
con mente abierta, sin ceñirse a dogmas cerrados, aunque sí a
objetivos innegociables: que el pueblo de San Juan crezca, se
desarrolle y aporte entonces, al engrandecimiento de la Argentina
toda. Así lo soñó Sarmiento y lo hizo. Así también lo imaginó
Federico Cantoni y lo concretó.. Araceli Bellota

1er Voto Femenino

Domingo Faustino Sarmiento,
valorizó a la mujer como participe del desarrollo de un país. Así
también lo entendio Cantoni completando la obra, en
1927, abriéndoles la puerta del sufragio provincial. Fue también
en esta provincia donde resultó electa la primera diputada de
América Latina, Emar Acosta.. Araceli Bellota

Historico

"Cantoni y el Bloquismo" bien pueden ser considerados como un eslabón clave en el proceso histórico de lo que suele denominarse en la Argentina “pensamiento nacional y popular”. Una suerte de pasaje natural entre el radicalismo y el peronismo naciente, incluso anticipandose al 17 de octubre de 1945 en más de dos décadas, cuando en 1923 presentó su candidatura desde la cárcel, y el pueblo sanjuanino lo rescató, llevándolo desde la celda hasta el mismo sillón de Sarmiento
Araceli Bellota
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