Ursulina Cantoni - 05 El retorno del hijo pródigo
Hacia 1913, el radicalismo nacional encaraba su reorganización y su vuelta a la búsqueda del poder, después del largo período de abstinencia electoral impuesto por Hipólito Yrigoyen. San Juan se integraba tarde a este proceso, y con un problema clave: los dirigentes eran muy pocos, y bastante mayores. Hacía falta sumar a las filas a miembros jóvenes que pudieran dar energía a la monumental tarea que les esperaba.

Por su parte, los conservadores, representados por la
Concentración Cívica, continuaban llevando a cabo, sin oposición,
su programa de gobierno: reconcentración del poder en unos pocos
-fundada en el latifundismo-, acaparamiento de la riqueza y
explotación laboral.
A ese marco socio-político regresa Federico José María
Cantoni, flamante médico recién egresado de la Universidad de
Buenos Aires.
En una provincia necesitada de profesionales -San Juan, por
dar un ejemplo, sólo contaba con cincuenta médicos en 1913- su
llegada fue celebrada en los periódicos, por lo que no es difícil
imaginar el prestigio que otorgaba un título profesional. Prestigio
que se sumaba al de su apellido y el de su familia: como hemos
dicho, Federico no era "m´hijo el dotor" típico del hijo del
inmigrante llegado con el aluvión inmigratorio, común en esa época.
Su padre, Don Angelo Cantoni era italiano, es cierto, pero llegó
con dos títulos de Ingeniero, con trabajo consignado por empresas
europeas y, posteriormente, por el propio Sarmiento. A esto se
agrega la pujanza y el temple de su madre, que supo formarlo en
carácter y que, por sí misma, ocupaba un lugar significativo en la
sociedad sanjuanina (con la creación de la Sociedad AUSONIA).
Ahora, ¿por qué es necesario recordar todo esto? Porque
pone de manifiesto un rasgo importante de la personalidad de
Cantoni. A su regreso, Federico contaba con todas las cualidades,
armas y posibilidades para convertirse en otro simple oligarca: un
título, una familia de alcurnia, heredades -viñedos y bodega en
Pocito-;CANTONI - AIMO BOOT a las que sumó más tarde: El Molino
de Jáchal, Guañizuil y Tucunuco.
Pero Federico no se uniría a las filas conservadoras.
Sin inclinarse por el Partido Socialista -ni por ningún otro-
Federico captó en Buenos Aires (donde fue compañero de Alicia
Moreau de Justo) los conceptos básicos del socialismo. Él mismo
diría años después que "no importa de dónde vienen las ideas,
siempre y cuando sean buenas".
Es por esto que al regresar, dedica -como ningún otro médico
de su época- la mayor parte de su tiempo a la atención de personas
necesitadas, regalando remedios, visitando viviendas precarias,
interiorizándose de la realidad de "los chinos de su tierra". Los
visitaba en sus casas a la hora que fuera necesario. No le daba
repulsión ni la suciedad ni la pobreza. Por el contrario, al cabo de
muchos años de practicar así la medicina, declararía en el Congreso
de la Nación: "la roña del trabajo es una roña superior, y tiene
más mérito y prestigio, por su virtud, que esta roña inteligente".
Observando su desenvolvimiento en los primeros dos años
de su vuelta a su provincia natal, encontramos algo que es muy
importante destacar: la figura de Federico Cantoni no nace como
una figura política. Su modo de vivir la profesión -sus diagnósticos
eran acertadísimos y su disponibilidad total-, su interés por las tareas
agrarias (trabajaba la tierra a la par de sus obreros y andaba muchas
veces de bombacha y alpargatas), su metódica e intencionada falta
Confesiones, relatos y algo más sobre mi padre. Ursulina Cantoni
de prolijidad -tanto en la vestimenta como en el habla- lo configuran,
antes que nada, como una figura SOCIAL.
Cantoni adquiere un gran prestigio, por supuesto. Pero no
entre los pertenecientes a los círculos del poder, sino ante los
peones, los obreros, los "chinos". Su preocupación primera no es
la política sino, el trabajo social. Claro que encontrará
posteriormente en la política, un campo de acción amplio y efectivo.
Tal es así, que los primeros que lo reconocieron como líder, como
persona a la cual es posible recurrir en cualquier situación, no
decidían la cuestión política: las mujeres, porque no se les concedía
la capacidad de votar; los pobres, los obreros porque si bien podían
hacerlo, el fraude, los padrones y las presiones de los patrones les
dificultaban hacerlo libremente. Además, porque la mentalidad
de los políticos, incluso aquellos que podría pensarse que
representaban al proletariado, inmersos en un darwinismo social,
los inferiorizaba, ergo, no significaban casi nada para los políticos.
No. Federico Cantoni no se uniría a las filas conservadoras.
Su protagonismo, su pragmatismo, su oratoria, su carisma y su
capacidad política explotarían desde otra plataforma.


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Hacedores

Debe haber algo en la geografía de San Juan que permite el
milagro de forjar hacedores, hombres y mujeres capaces de pensar
con mente abierta, sin ceñirse a dogmas cerrados, aunque sí a
objetivos innegociables: que el pueblo de San Juan crezca, se
desarrolle y aporte entonces, al engrandecimiento de la Argentina
toda. Así lo soñó Sarmiento y lo hizo. Así también lo imaginó
Federico Cantoni y lo concretó.. Araceli Bellota

1er Voto Femenino

Domingo Faustino Sarmiento,
valorizó a la mujer como participe del desarrollo de un país. Así
también lo entendio Cantoni completando la obra, en
1927, abriéndoles la puerta del sufragio provincial. Fue también
en esta provincia donde resultó electa la primera diputada de
América Latina, Emar Acosta.. Araceli Bellota

Historico

"Cantoni y el Bloquismo" bien pueden ser considerados como un eslabón clave en el proceso histórico de lo que suele denominarse en la Argentina “pensamiento nacional y popular”. Una suerte de pasaje natural entre el radicalismo y el peronismo naciente, incluso anticipandose al 17 de octubre de 1945 en más de dos décadas, cuando en 1923 presentó su candidatura desde la cárcel, y el pueblo sanjuanino lo rescató, llevándolo desde la celda hasta el mismo sillón de Sarmiento
Araceli Bellota
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