Ursulina Cantoni - 27 Federico médico.
Narra mi madre: "Fue un médico excepcional. Esta faceta no se la discutía nadie, ni aún sus contrarios políticos. Pocas casas de San Juan no habrán sido visitadas por él. Acudía presuroso donde se lo llamaba, no se le ocurría tener en cuenta la ideología del paciente. Cuando lo llamaban personas que hasta lo habían asaltado -y lo sabíamos- yo le rogaba que no fuese. Y el me contestaba: "yo juré ser médico sin distinción ni de clase, ni de ideología, ni de credo; y eso lo cumpliré mientras viva".

No sólo atendía en su consultorio de San Juan, o en el de Guañizuil, o en los domicilios a los que se lo llamaba. Aún mientras andábamos en auto, siempre aparecía una persona para que la atendiese. Como iriólogo, su examen era fugaz: mirar el iris del ojo, a lo que complementaba con hacerlo caminar. Con esto emitía un diagnóstico tan certero que algunos malintencionados lo llamaban "brujo".
Si la persona hablaba de su pobreza o él la conocía, le daba una orden para la famosa Farmacia Sugasti, para que sacara el remedio prescrito. O, de vivir alejado, le entregaba lo necesario de su bolsillo. Tenía una calidez humana digna de encomio.
Sobre todo, yo admiré su capacidad para enfrentar problemas serios. En una oportunidad, se lo llamó urgentemente porque se moría el hijo de Don Casimiro Trincado y había que operarlo de inmediato. La familia quería que fuera intervenido por Cantoni, y el médico de Rodeo no quiso prestarle el instrumental. Ni se inmutó: pidió una tijera de podar, la desinfectó y le corto la costilla para drenar todo el pus de la infección pulmonar. La prensa -órgano contrario a Cantoni- lo tituló "La poda humana". Pero así ¡¡¡le salvó la vida!!!
Aún recuerdo que yo, sin tener la menor idea de medicina, fui su ayudante cuando operó los ojos de Urriche. Sujetó al enfermo con un cinturón a la camilla, lo anestesió y me pedía que le pasara los instrumentos que iba necesitando. Yo me sentía morir, pero tuve el valor de no abandonarlo en su tarea. Cuando el caso era de "algún conocido", se le permitía usar los quirófanos de los hospitales.
Todo San Juan conoce que cuando el terremoto del 44, Federico se hizo cargo del Hospital Rawson y su hermano Elio de la Asistencia Pública. Me contaba que cuando llegaban los camiones con heridos, al reconocerle, le decían "Doctor Federico, sálveme, soy la hija de..., el correligionario del departamento...". Era tanto el dolor que se terminó todo lo necesario para prestar los primeros auxilios. Tanta su desesperación, que al ver a las monjas llorar y rezar, las trató con desconsideración al decirles que "en vez de llorar y rezar, lo hubieran hecho antes del terremoto; ahora hay que colaborar haciendo vendas con todas las sábanas que puedan rescatar, para poder mandar a los enfermos desinfectados, aunque sea con vino tinto13, pero vendados y con los primeros auxilios a quienes había que enviar al Hospital Central de Mendoza", inaugurado por los sanjuaninos".
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Sin lugar a dudas tendría que recopilar, en un anecdotario, tantas anécdotas, tantos testimonios que siguen vivos en la memoria del pueblo de San Juan aún hoy, a más de medio siglo de la muerte de Cantoni. Son muchos casos que deberían conocerse, narrados por ciudadanos calificados de este San Juan que lo vio pasar como una estela de acciones positivas. Trataré de recopilar, en otro momento, un anecdotario de los testimonios sanjuaninos.


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Hacedores

Debe haber algo en la geografía de San Juan que permite el
milagro de forjar hacedores, hombres y mujeres capaces de pensar
con mente abierta, sin ceñirse a dogmas cerrados, aunque sí a
objetivos innegociables: que el pueblo de San Juan crezca, se
desarrolle y aporte entonces, al engrandecimiento de la Argentina
toda. Así lo soñó Sarmiento y lo hizo. Así también lo imaginó
Federico Cantoni y lo concretó.. Araceli Bellota

1er Voto Femenino

Domingo Faustino Sarmiento,
valorizó a la mujer como participe del desarrollo de un país. Así
también lo entendio Cantoni completando la obra, en
1927, abriéndoles la puerta del sufragio provincial. Fue también
en esta provincia donde resultó electa la primera diputada de
América Latina, Emar Acosta.. Araceli Bellota

Historico

"Cantoni y el Bloquismo" bien pueden ser considerados como un eslabón clave en el proceso histórico de lo que suele denominarse en la Argentina “pensamiento nacional y popular”. Una suerte de pasaje natural entre el radicalismo y el peronismo naciente, incluso anticipandose al 17 de octubre de 1945 en más de dos décadas, cuando en 1923 presentó su candidatura desde la cárcel, y el pueblo sanjuanino lo rescató, llevándolo desde la celda hasta el mismo sillón de Sarmiento
Araceli Bellota
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